La mañana es hermosa y el cielo sereno
el ruido de la calle se hace más intenso
pasos agitados y besos de despedida
perturban la ciudad desde muy temprano
¡cuántas historias aparecen de repente!
el estrés domina a tantísima gente.
Abro el consultorio muy alegre
¿quiénes vendrán esta mañana?
Me emociona servir a las personas
el dinero no lo es todo, creo
aunque a veces nos corte las alas
o al menos incomode el almuerzo
pero es necesario, de acuerdo.
Personas van y vienen cada día
comparten conmigo su lenta agonía
el infortunio está de su lado
y la enfermedad es su patrimonio
Una palabra de aliento requieren
una esperanza en su afligida vida.
Acuden en busca de unas pastillas
o la inyección que corta la gripe
unos en busca de una solución
otros en busca de un consuelo
todos requieren ser escuchados
y quizás también ser educados.
Termina el turno, estoy muy cansado
es el trabajo médico y lo sabemos
mañana será otro día
espero que mejoren los pacientes
que sus males del cuerpo y alma
desaparezcan de repente
que la alegría vuelva a sus vidas
si alguna vez la tuvieron.
De eso depende que regresen o no.
Y mañana estaré de nuevo
esperándolos con una sonrisa
y nuevas ideas en mente.
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